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Izpira Psicología

Problemas que tratamos · Violencia

Violencia de género: cómo reconocerla y dónde encontrar apoyo psicológico para recuperar tu vida

La violencia de género no empieza con un golpe: empieza con el control, el miedo a su reacción y la sensación de que nada de lo que haces está bien. No es culpa tuya, y puedes pedir apoyo aunque todavía no hayas decidido nada.

  • Violencia psicológica
  • Control y aislamiento
  • Violencia física
  • Violencia sexual
  • Violencia económica
  • Violencia digital
  • Violencia vicaria

Si te preocupa que alguien vea que has visitado esta página, usa una ventana privada o borra el historial al terminar. En una emergencia, llama al 112.

Butaca de cuero junto a una mesita con una vela, iluminada por el sol

Qué es la violencia de género y por qué cuesta tanto reconocerla

La violencia de género es la que ejerce un hombre sobre una mujer que es o ha sido su pareja, con o sin convivencia. No se reduce a la agresión física: en la mayoría de los casos empieza mucho antes, con conductas de control, desprecio y aislamiento que van ganando terreno poco a poco.

Por eso cuesta tanto verla desde dentro. Rara vez hay un primer día claro. Lo que hay es una suma de pequeñas renuncias: dejas de ponerte cierta ropa, de ver a una amiga, de dar tu opinión. Cada una, por separado, parece poca cosa. Juntas, van estrechando tu vida.

Hay tres ideas que ayudan a entender lo que pasa:

  • No es un problema de pareja ni una mala racha. En una discusión de pareja los dos pueden hablar y ninguno tiene miedo. Aquí uno manda y la otra se adapta para evitar su reacción.
  • No depende de lo que tú hagas. Su conducta no la provocan tu carácter, tu ropa ni tus errores. Quien agrede es el único responsable de agredir.
  • Le puede pasar a cualquier mujer. Con estudios o sin ellos, con trabajo o sin él, joven o mayor. No habla de tu inteligencia ni de tu fortaleza.

Dudar de si lo que vives «es para tanto» no significa que no esté pasando. La duda forma parte de cómo actúa esta violencia.

Señales de que una relación es violenta aunque no haya golpes

No hace falta que se den todas. A veces basta con reconocerse en unas pocas para entender que algo no va bien.

Lo que él hace

  • Revisa tu móvil, tus redes o tus gastos
  • Critica a tu familia y a tus amistades
  • Te humilla, a solas o delante de otros
  • Se enfada si no le contestas enseguida
  • Rompe cosas o te intimida con gestos
  • Promete cambiar y vuelve a hacerlo

Lo que tú sientes

  • Miedo a su reacción
  • Culpa por casi todo lo que pasa
  • Que tienes que medir cada palabra
  • Vergüenza de contarlo
  • Dudas sobre tu propia memoria y tu criterio
  • Alivio cuando no está en casa

Lo que ha cambiado en tu vida

  • Ves menos a tu gente
  • Has dejado aficiones, estudios o trabajo
  • Pides permiso para cosas normales
  • Justificas su conducta ante los demás
  • Duermes mal y estás siempre alerta
  • Ya no te reconoces

Una señal muy clara es el miedo. En una relación sana se discute, pero no se tiene miedo de la otra persona.

Otra es la sensación de estar perdiendo el juicio: él niega cosas que han pasado, te dice que exageras o que te lo inventas, y acabas sin fiarte de lo que tú misma has visto y oído.

Si te has reconocido en estas señales, podemos hablarlo sin que tengas que decidir nada.

Valoración gratuita

Formas en que se presenta la violencia de género

Casi nunca aparece una sola. Lo habitual es que se combinen y que vayan a más con el tiempo.

Violencia psicológica

Insultos, desprecios, silencios que castigan, amenazas, comparaciones y chantajes. No deja marcas, pero es la que más desgasta la autoestima y la más difícil de demostrarse a una misma.

Control y aislamiento

Decide con quién hablas, adónde vas y cómo vistes. Te aleja de tu familia y de tus amistades hasta que él es tu única referencia. A menudo se presenta como preocupación o como celos «por amor».

Violencia física

Empujones, agarrones, bofetadas, golpes o lanzar objetos. También lo es impedirte salir de casa o conducir de forma temeraria para asustarte. Suele aparecer cuando las otras formas ya están instaladas.

Violencia sexual

Cualquier relación o práctica sexual que no deseas, también dentro de la pareja o del matrimonio. Ceder por miedo, por agotamiento o para evitar una discusión no es consentir.

Violencia económica

Controla el dinero, te impide trabajar o estudiar, te obliga a justificar cada gasto o pone deudas a tu nombre. Su efecto es que no puedas irte aunque quieras.

Violencia digital

Te exige las contraseñas, revisa tu ubicación, te escribe sin parar para saber dónde estás o amenaza con difundir fotos o mensajes tuyos.

Violencia vicaria

Es la que utiliza a los hijos, a otras personas queridas o a los animales para hacerte daño o para seguir controlándote, a menudo después de la separación.

Por qué es tan difícil salir de una relación violenta

«¿Y por qué no le deja?» es la pregunta que más daño hace, porque da por hecho que es fácil. No lo es, y no por falta de valor.

  • El ciclo de la violencia. A una fase de tensión creciente le sigue la agresión, y después llega el arrepentimiento: perdón, promesas, detalles. Esa fase de calma devuelve la esperanza y hace muy difícil irse justo entonces.
  • El miedo. A su reacción, a que cumpla sus amenazas, a perder a los hijos. Es un miedo fundado: el momento de la separación es uno de los de mayor riesgo, y por eso conviene prepararlo con apoyo.
  • La dependencia económica. Sin ingresos propios o sin vivienda, marcharse parece imposible.
  • El aislamiento. Si te ha ido alejando de todo el mundo, no queda a quién acudir.
  • La culpa y la vergüenza. Por haberlo aguantado, por los hijos, por «romper la familia».
  • El desgaste. Años de desprecio convencen a cualquiera de que no vale, de que no podrá vivir por su cuenta o de que nadie la va a creer.
  • El cariño. Se puede querer a alguien y tenerle miedo. Echarle de menos no significa que la relación fuera buena.

Entender esto no es justificar quedarse: es dejar de culparte por no haberte ido antes.

Qué consecuencias tiene la violencia de género en tu salud y en la de tus hijos

Vivir con miedo durante meses o años pasa factura, también cuando la violencia nunca ha sido física.

  • Ansiedad y alerta constante. Sobresaltos, tensión y dificultad para relajarte incluso cuando él no está. Puedes leer más sobre la ansiedad.
  • Ánimo bajo. Tristeza, apatía y desesperanza que pueden llegar a una depresión.
  • Estrés postraumático. Recuerdos que vuelven sin querer, pesadillas y evitar todo lo que recuerde lo vivido. Lo explicamos en la página sobre estrés postraumático.
  • Problemas de sueño y del cuerpo. Insomnio, dolores de cabeza y de espalda, molestias digestivas y cansancio que no se va.
  • Autoestima dañada. Dudas de tu criterio, de tu valía y de tu capacidad para decidir. Es una de las huellas más frecuentes y se puede trabajar en terapia.
  • Aislamiento. Pérdida de amistades, de trabajo y de proyectos propios.
  • Riesgo para tu vida. La violencia tiende a aumentar con el tiempo. Si hay amenazas, armas o ha ido a más, el riesgo es real.

Los hijos e hijas también la sufren, aunque no reciban golpes y aunque parezca que no se enteran. Crecer con miedo en casa afecta a su sueño, a su conducta, a su rendimiento escolar y a cómo entenderán las relaciones cuando sean mayores.

La parte esperanzadora es igual de cierta: con apoyo, la mayoría de las mujeres recupera la seguridad, el sueño y la confianza en sí mismas. No hay un plazo, pero se sale.

Dónde pedir ayuda y qué hacer si estás en peligro

Puedes pedir ayuda en cualquier momento: si tienes dudas, si quieres información, si ya has decidido irte o si la relación terminó hace años y sigue pesándote.

Si estás en peligro ahora

Llama al 112. Si no puedes hablar, deja la llamada abierta.

Si quieres información o hablar con alguien

  • 016. Atención a víctimas de violencia de género, las 24 horas, todos los días. No aparece en la factura, pero conviene borrarlo del registro de llamadas del teléfono. También por WhatsApp en el 600 000 016.
  • 900 840 111. Es el servicio de atención telefónica del Gobierno Vasco para mujeres víctimas de violencia, también las 24 horas y confidencial.
  • Tu centro de salud o los servicios sociales de tu ayuntamiento, que pueden orientarte sobre los recursos de la zona.

Para cuidar tu seguridad

  • Usa una ventana privada del navegador o borra el historial después de buscar información.
  • Ten localizados tu documentación, la de tus hijos, algo de dinero y las llaves.
  • Elige a una persona de confianza y cuéntale lo que pasa.
  • Acordad una palabra o un mensaje que signifique «necesito ayuda».
  • Si decides irte, no se lo anuncies antes: prepáralo con apoyo profesional.

No hace falta denunciar para recibir información, apoyo psicológico o asesoramiento. Tú decides cada paso.

Cómo es el apoyo psicológico ante la violencia de género

El apoyo psicológico no consiste en decirte lo que tienes que hacer. Consiste en que tengas un lugar seguro donde pensar, sin presión y sin que nadie te juzgue.

En terapia se trabaja:

  • Poner nombre a lo que has vivido, a tu ritmo y sin tener que contarlo todo el primer día.
  • El miedo, la culpa y la vergüenza, que no te corresponden pero pesan.
  • Recuperar la confianza en tu criterio, después de mucho tiempo oyendo que no vales o que exageras.
  • Las huellas del trauma: los recuerdos que vuelven, la alerta constante y el sueño.
  • Tus decisiones, las que quieras tomar y cuando quieras tomarlas, valorando siempre tu seguridad.
  • Reconstruir tu vida: relaciones, trabajo, proyectos y la forma de vincularte en el futuro.

También tiene sentido venir cuando la relación ya terminó. Muchas mujeres consultan meses o años después, cuando por fin pueden parar y notan todo lo que quedó sin atender.

La terapia de pareja no está indicada cuando hay violencia: no es un problema de comunicación entre dos, y sentarse frente a quien te agrede no es seguro.

Cómo trabajamos la violencia de género en Izpira

En Izpira somos psicólogos generales sanitarios y trabajamos con psicoterapia, con perspectiva de género. Nuestra directora clínica, Giovanna Pérez, trabaja además en el Programa de Atención a Víctimas de Violencia de la Diputación Foral de Gipuzkoa, y Ainhoa Gallues atiende a personas que han vivido violencia y trauma. Respetamos tus tiempos y tus decisiones, y si necesitas un recurso que no somos nosotros, te lo decimos y te orientamos.

Te explicamos cómo es el proceso, cuánto dura cada sesión y cuánto cuesta.

Ver la psicoterapia individual

Qué puedes hacer mientras decides qué paso dar

Nada de esto sustituye al apoyo profesional, pero puede ayudarte a estar un poco más protegida y un poco menos sola.

  • Cuéntaselo a alguien. Una sola persona que lo sepa ya cambia las cosas.
  • Fíate de lo que sientes. Si tienes miedo, hay un motivo.
  • Anota lo que ocurre, con fechas, en un lugar al que él no tenga acceso.
  • Cuida lo básico: comer, dormir lo que puedas y mantener alguna actividad fuera de casa.
  • No te exijas decidir ya. Informarte no te compromete a nada.
  • Guarda los teléfonos de ayuda bajo otro nombre en tu agenda.

Cómo ayudar a una amiga, a una hija o a una hermana que lo está viviendo

Si sospechas que alguien cercano vive una relación violenta, lo que hagas puede ser decisivo.

AyudaNo ayuda
Escucharla y creerlaPreguntarle por qué no le deja
Decirle que no es culpa suyaCriticarle a él delante de ella
Respetar sus tiempos, aunque desesperenDarle un ultimátum o alejarte si no se va
Mantener el contacto pase lo que paseEnfrentarte a él por tu cuenta
Ofrecer ayuda concreta: casa, dinero, cuidar a los niñosDecidir por ella o contarlo sin su permiso

Es frecuente que lo niegue, que vuelva con él o que se aleje de ti. No significa que no necesite ayuda: significa que todavía no puede. Que sepa que estarás ahí cuando esté preparada es lo más valioso que puedes ofrecerle.

También puedes llamar tú al 016 o al 900 840 111 para que te orienten sobre cómo acompañarla. Y si presencias una agresión, llama al 112.

La terapia que lo trabaja

El apoyo psicológico que ofrecemos en Donostia ante la violencia de género

Puedes empezar con una valoración gratuita de 15 minutos por teléfono, a la hora que tú nos digas, sin tener que contarlo todo.

Cómo es el proceso

Así empieza tu terapia desde la primera llamada

Sabes en todo momento en qué punto estás, cuánto dura cada sesión y cuánto cuesta.

Antes de empezar

Valoración gratuita de 15 minutos por teléfono

Rellenas el formulario y te llamamos en menos de 24 horas laborables. Nos cuentas qué te pasa, resolvemos tus dudas y te decimos con qué profesional del equipo encajas. Si no somos el recurso adecuado, te lo decimos.

Gratis · sin compromiso

Semana 1

Primera sesión para que salgas con claridad sobre lo que te pasa

En 45 minutos ordenamos contigo qué te ocurre, desde cuándo y qué lo mantiene. Acordamos la frecuencia de las sesiones y una duración orientativa del proceso.

45 minutos · 45 €

Semanas 2 y 3

Se construye la confianza y empiezas a contar lo que cuesta contar

Tu psicóloga conoce tu historia y tu forma de vivir lo que te pasa. Tú empiezas a notar que ya no lo llevas a solas y que hay un plan.

Preguntas frecuentes

Preguntas frecuentes sobre la violencia de género y el apoyo psicológico

¿Y si no estoy segura de que lo que vivo sea maltrato?

No hace falta tenerlo claro para consultar. Si tienes miedo de su reacción, mides lo que dices o has ido dejando de ser tú, merece la pena hablarlo con alguien que no te va a juzgar.

¿Tengo que denunciar para recibir apoyo psicológico?

No. Puedes pedir apoyo psicológico e información sin denunciar. Denunciar es una decisión tuya, y si quieres valorarla, el 016 ofrece asesoramiento jurídico.

¿Y si no quiero dejarle o no sé si quiero?

También puedes venir. No hace falta haber tomado ninguna decisión. Tener un lugar donde pensarlo sin presión ya es parte del trabajo.

¿La violencia psicológica también es violencia de género?

Sí. El control, las humillaciones, las amenazas y el aislamiento son violencia aunque nunca haya habido un golpe, y sus consecuencias en la salud son igual de serias.

¿Lo que cuente es confidencial?

Sí. Lo que hablas en sesión está protegido por el secreto profesional. Las únicas excepciones son las que marca la ley, como un riesgo grave para tu vida o la de tus hijos, y en ese caso lo hablaríamos contigo.

¿Atendéis cuando la relación terminó hace tiempo?

Sí. Las consecuencias pueden durar años después de la separación, y es muy frecuente consultar entonces, cuando por fin hay calma para ocuparse de una misma.

¿Y si la violencia la sufre un hombre o se da en una pareja del mismo sexo?

La ley española llama violencia de género a la que ejerce un hombre sobre una mujer que es o ha sido su pareja. Otras violencias en la pareja o en la familia también hacen daño, y también ofrecemos apoyo psicológico. En una emergencia, llama al 112.

Si estás en peligro, llama al 112. Para información y apoyo, el 016 atiende las 24 horas, todos los días, y no aparece en la factura (borra la llamada del registro del teléfono); también por WhatsApp en el 600 000 016. En Euskadi, el 900 840 111 es el teléfono del Gobierno Vasco para mujeres víctimas de violencia.

Si tienes pensamientos de suicidio, el 024 atiende las 24 horas.

Pide una valoración gratuita y habla con alguien que no te va a juzgar

Déjanos tus datos y te llamamos en menos de 24 horas laborables para una valoración gratuita de 15 minutos. Si no es seguro que te llamemos a ese teléfono, escríbenos por WhatsApp y dinos cómo contactar contigo.

  • Valoración gratuita de 15 minutos por teléfono
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  • Primera sesión de 45 minutos por 45 €

Lunes a viernes, de 9:00 a 20:00 · Errotaburu Pasealekua 1, Ibaeta (Donostia) y online

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