Ir al contenido principal

Izpira Psicología

Problemas que tratamos · Estado de ánimo

Depresión: síntomas, causas y tratamiento para recuperar las ganas y el interés

La depresión no es estar triste ni es falta de voluntad: es un trastorno del estado de ánimo que apaga el interés, la energía y la capacidad de disfrutar durante semanas. Tiene tratamiento, y cuanto antes se empieza, mejor responde.

  • Depresión mayor
  • Distimia
  • Depresión reactiva
  • Depresión posparto
  • Depresión estacional
  • Depresión resistente
Mujer sentada en un sofá con una taza, mirando por la ventana

Qué es la depresión y en qué se diferencia de la tristeza

La tristeza es una emoción normal. Aparece cuando perdemos algo, cuando algo sale mal o cuando atravesamos una mala racha, y se va aliviando con los días. Estar triste no es estar deprimido.

La depresión es otra cosa. Es un trastorno del estado de ánimo en el que el ánimo bajo o la pérdida de interés se mantienen la mayor parte del día, casi todos los días, durante al menos dos semanas, y afectan a cómo duermes, comes, piensas, trabajas y te relacionas.

Hay tres diferencias que ayudan a distinguirlas:

  • La duración. La tristeza va y viene. En la depresión el malestar se instala y no cede aunque las circunstancias mejoren.
  • El alcance. La tristeza se centra en lo que la ha provocado. La depresión lo tiñe todo: el trabajo, la pareja, los amigos, el futuro y la imagen que tienes de ti.
  • La capacidad de disfrutar. Con tristeza todavía puedes reírte un rato o ilusionarte con un plan. En la depresión, las cosas que antes te gustaban dejan de decirte nada.

La depresión no es debilidad, pereza ni falta de carácter. Nadie sale de ella «poniendo de su parte», igual que nadie se cura de una neumonía a base de voluntad.

Según la Organización Mundial de la Salud, la depresión afecta aproximadamente a un 5 % de los adultos en el mundo y es más frecuente en mujeres. Es uno de los motivos de consulta más habituales en psicología, y también uno de los que mejor responden al tratamiento.

Síntomas de la depresión en el ánimo, en el cuerpo y en el día a día

No todas las personas con depresión tienen los mismos síntomas ni con la misma intensidad. Los dos centrales son el ánimo bajo y la pérdida de interés o de placer. A partir de ahí, la depresión se nota en tres planos:

En el ánimo y los pensamientos

  • Tristeza, vacío o ganas de llorar sin motivo claro
  • Nada te ilusiona ni te apetece
  • Culpa y sensación de no valer
  • Ver el futuro en negro
  • Dificultad para concentrarte y decidir
  • Pensamientos de muerte

En el cuerpo

  • Cansancio que no se quita descansando
  • Insomnio, despertar de madrugada o dormir demasiado
  • Menos apetito o comer de más
  • Lentitud o, al contrario, inquietud
  • Dolores y molestias sin causa médica
  • Menos deseo sexual

En el día a día

  • Te cuesta levantarte y empezar
  • Dejas de quedar y te aíslas
  • Rindes menos en el trabajo o en los estudios
  • Abandonas aficiones y cuidados
  • Estás irritable con los tuyos
  • Todo te supone un esfuerzo enorme

En muchos hombres y en adolescentes la depresión no se muestra como tristeza, sino como irritabilidad, mal humor o conductas de riesgo. En personas mayores puede confundirse con «cosas de la edad»: quejas físicas, apatía y problemas de memoria.

Para hablar de depresión, los síntomas tienen que mantenerse al menos dos semanas y suponer un cambio respecto a cómo estabas antes. Un mal día, o una semana mala, no lo es.

¿Llevas más de dos semanas así? Te llamamos y lo valoramos contigo, sin compromiso.

Valoración gratuita

Tipos de depresión y cómo se distinguen entre sí

Bajo la palabra «depresión» caben cuadros distintos, que no se tratan igual. Por eso la valoración inicial es tan importante: un diagnóstico hecho a la ligera lleva a un tratamiento que no encaja.

Depresión mayor

Es la forma más conocida. Aparece en episodios de al menos dos semanas en los que los síntomas son lo bastante intensos como para interferir con el trabajo, el descanso, la alimentación y las relaciones. Puede darse una sola vez en la vida, pero con frecuencia se repite: entonces hablamos de depresión recurrente.

Distimia o trastorno depresivo persistente

El ánimo bajo es menos intenso pero dura dos años o más. Quien la padece suele decir «yo siempre he sido así»: funciona, pero sin disfrutar, con poca energía y una visión pesimista de sí mismo. Al ser tan constante, muchas personas tardan años en consultarla.

Depresión reactiva o trastorno adaptativo

Aparece a raíz de un acontecimiento concreto: una ruptura, un despido, un diagnóstico médico, una mudanza, un duelo que se complica. El malestar es mayor de lo esperable y dificulta seguir con la vida normal. Suele responder bien a la psicoterapia.

Depresión posparto

Se inicia durante el embarazo o en los meses posteriores al parto. No es lo mismo que la «tristeza posparto», que afecta a muchísimas madres en los primeros días y desaparece sola en un par de semanas. La depresión posparto es más intensa, dura más y afecta aproximadamente a una de cada diez madres. También puede aparecer en el otro progenitor.

Depresión estacional

Los episodios se repiten en la misma época del año, casi siempre en otoño e invierno, cuando hay menos horas de luz, y mejoran en primavera. Suele acompañarse de más sueño y más apetito de lo habitual.

Depresión dentro de un trastorno bipolar

En el trastorno bipolar, los episodios depresivos se alternan con fases de ánimo anormalmente elevado o irritable. Es fundamental detectarlo, porque el tratamiento es diferente y requiere seguimiento psiquiátrico.

Depresión resistente

Se habla de depresión resistente cuando no hay mejoría suficiente después de haber probado, a dosis y tiempo adecuados, al menos dos tratamientos antidepresivos. Requiere revisar el diagnóstico y combinar abordajes entre psiquiatría y psicología.

Por qué aparece la depresión

La depresión no tiene una única causa. Hoy se entiende como el resultado de varios factores que se suman, y que pesan distinto en cada persona:

  • Factores biológicos. Existe una vulnerabilidad que en parte se hereda: tener familiares cercanos con depresión aumenta el riesgo. También influyen los cambios hormonales (posparto, menopausia, tiroides), algunas enfermedades y ciertos medicamentos.
  • Factores psicológicos. Una autoexigencia muy alta, la tendencia a la autocrítica, experiencias difíciles en la infancia o una forma de afrontar los problemas que pasa por callar y aguantar.
  • Factores de la vida. Pérdidas, rupturas, soledad, problemas económicos, un trabajo que desgasta, cuidar de un familiar enfermo o vivir una situación de violencia.

A veces hay un desencadenante claro. Otras veces no lo hay, o es un cambio pequeño —una mudanza, una operación menor, una jubilación— que llega cuando ya había mucho acumulado. Y hay depresiones que aparecen justo cuando «todo va bien», lo que suele generar todavía más culpa.

No hace falta encontrar un motivo que «justifique» la depresión para que sea real ni para pedir ayuda.

Qué pasa si la depresión no se trata

Muchas personas esperan a que se les pase sola. Algunos episodios leves remiten con el tiempo, pero en la mayoría de los casos esperar tiene un coste:

  • Dura más. Un episodio de depresión mayor sin tratar puede prolongarse muchos meses, y en ocasiones se cronifica.
  • Tiende a repetirse. Aproximadamente la mitad de las personas que tienen un primer episodio tendrán otro, y el riesgo aumenta con cada recaída. El tratamiento reduce esa probabilidad.
  • Afecta a tu vida. Bajas laborales, suspensos, proyectos abandonados y decisiones importantes tomadas desde el pesimismo.
  • Desgasta las relaciones. El aislamiento y la irritabilidad alejan a la pareja, a los hijos y a los amigos justo cuando más falta hacen.
  • Empeora la salud física. La depresión se asocia a peor evolución de enfermedades cardiovasculares, diabetes y dolor crónico, y a un peor cuidado de uno mismo.
  • Abre la puerta a otros problemas. Es frecuente recurrir al alcohol, a otras sustancias o a los tranquilizantes para aguantar.
  • Aumenta el riesgo de suicidio. La depresión es uno de los trastornos más asociados a la conducta suicida, sobre todo en las fases más intensas.

Lo contrario también es cierto: la depresión es uno de los trastornos con mejor respuesta al tratamiento, incluso en los casos graves. Cuanto antes se empieza, más corta suele ser la recuperación y menor el riesgo de recaída.

Cuándo conviene pedir ayuda profesional

No hace falta tocar fondo. Conviene consultar si se da alguna de estas situaciones:

  • Llevas más de dos semanas con el ánimo bajo o sin interés por casi nada.
  • Te cuesta cumplir con el trabajo, los estudios o el cuidado de tu casa y de los tuyos.
  • Has dejado de ver a gente o de hacer lo que antes te gustaba.
  • Duermes o comes de forma muy distinta a lo habitual.
  • Las personas cercanas te dicen que te notan diferente.
  • Estás bebiendo más o tomando algo para poder dormir o aguantar el día.
  • Has tenido antes un episodio parecido y reconoces las señales.
  • Te han venido a la cabeza ideas de muerte o de hacerte daño. En ese caso, no esperes a tener cita: llama al 024 o al 112.

Si quien lo está pasando mal es alguien cercano a ti, también puedes consultarnos: te orientamos sobre cómo acompañarle y cómo plantearle que pida ayuda.

Cómo se trata la depresión

El tratamiento depende del tipo de depresión y de su intensidad. Por eso el primer paso es siempre una buena valoración: qué te pasa, desde cuándo, qué lo mantiene y si hay algo médico que descartar.

Psicoterapia

Es el tratamiento de primera elección en las depresiones leves y moderadas, y una parte fundamental en las graves. Las guías clínicas avalan varios enfoques: la terapia cognitivo-conductual, la activación conductual, la terapia interpersonal y la psicoterapia psicodinámica. En terapia se trabaja qué ha llevado hasta aquí, qué pensamientos y hábitos sostienen el ánimo bajo y cómo recuperar poco a poco la actividad, los vínculos y el interés.

Medicación

Los antidepresivos los prescribe y controla tu médico de cabecera o un psiquiatra, no un psicólogo. Suelen recomendarse en las depresiones moderadas y graves, tardan varias semanas en hacer efecto y no deben dejarse de golpe ni por cuenta propia. La combinación de medicación y psicoterapia es, en muchos casos, lo más eficaz.

Cómo trabajamos la depresión en Izpira

En Izpira somos psicólogos generales sanitarios y trabajamos con psicoterapia, desde enfoques psicoanalítico, humanista integrativo y sistémico. No nos quedamos en el síntoma: buscamos contigo qué está sosteniendo tu depresión para que la mejoría se mantenga. Si valoramos que te conviene una consulta médica o psiquiátrica, te lo decimos y nos coordinamos con quien te atienda.

Te explicamos cómo es el proceso, cuánto dura cada sesión y cuánto cuesta.

Ver la terapia para la depresión

Qué puedes hacer mientras empiezas el tratamiento

Nada de esto sustituye a un tratamiento, pero ayuda a no empeorar mientras llega la primera cita:

  • Mantén horarios, sobre todo el de levantarte, aunque hayas dormido mal.
  • Muévete un poco cada día. Un paseo corto cuenta. No esperes a tener ganas: las ganas llegan después.
  • No te aísles del todo. Elige a una o dos personas de confianza y cuéntales cómo estás.
  • Aplaza las decisiones importantes. Dejar un trabajo o una relación en plena depresión rara vez es buena idea.
  • Cuidado con el alcohol. Alivia unas horas y empeora el ánimo al día siguiente.
  • Rebaja la exigencia. Hacer menos de lo habitual estos días no es fracasar: es lo que toca.

La terapia que lo trabaja

La terapia con la que trabajamos la depresión en Donostia

Si te has reconocido en lo que acabas de leer, este es el siguiente paso. Empezamos con una valoración gratuita de 15 minutos por teléfono.

Cómo es el proceso

Así empieza tu terapia desde la primera llamada

Sabes en todo momento en qué punto estás, cuánto dura cada sesión y cuánto cuesta.

Antes de empezar

Valoración gratuita de 15 minutos por teléfono

Rellenas el formulario y te llamamos en menos de 24 horas laborables. Nos cuentas qué te pasa, resolvemos tus dudas y te decimos con qué profesional del equipo encajas. Si no somos el recurso adecuado, te lo decimos.

Gratis · sin compromiso

Semana 1

Primera sesión para que salgas con claridad sobre lo que te pasa

En 45 minutos ordenamos contigo qué te ocurre, desde cuándo y qué lo mantiene. Acordamos la frecuencia de las sesiones y una duración orientativa del proceso.

45 minutos · 45 €

Semanas 2 y 3

Se construye la confianza y empiezas a contar lo que cuesta contar

Tu psicóloga conoce tu historia y tu forma de vivir lo que te pasa. Tú empiezas a notar que ya no lo llevas a solas y que hay un plan.

Preguntas frecuentes

Preguntas frecuentes sobre la depresión

¿Cómo sé si tengo depresión o solo estoy pasando una mala racha?

La clave está en la duración y en cuánto te afecta. Si llevas más de dos semanas con el ánimo bajo o sin interés la mayor parte del día y te cuesta funcionar como antes, conviene valorarlo con un profesional. El diagnóstico no se hace con un test de internet: se hace en una entrevista.

¿La depresión se cura?

La mayoría de las personas con depresión mejoran con tratamiento, y muchas se recuperan por completo. Como puede repetirse, parte del trabajo consiste en aprender a reconocer las primeras señales y saber qué hacer si vuelven.

¿Puedo tener depresión si aparentemente todo me va bien?

Sí. La depresión no necesita un motivo evidente. Hay personas con trabajo, pareja y salud que la padecen, y la sensación de «no tengo derecho a estar así» suele añadir culpa y retrasar la consulta.

¿Es necesario tomar antidepresivos?

No siempre. En las depresiones leves y moderadas la psicoterapia puede ser suficiente. En las más intensas suele recomendarse combinarla con medicación, que debe prescribir tu médico o un psiquiatra. Los psicólogos no recetamos, pero nos coordinamos con quien te atienda.

¿Cuánto dura el tratamiento de una depresión?

Depende del tipo de depresión, del tiempo que lleves así y de tus circunstancias. En la primera sesión te damos una orientación de frecuencia y duración, y la vamos revisando contigo.

¿Cómo puedo ayudar a un familiar con depresión?

Escúchale sin intentar convencerle de que «no es para tanto», evita frases como «anímate» o «tienes que poner de tu parte», ofrécele ayuda concreta y anímale a consultar. Si te habla de ideas de muerte, tómalo en serio y llamad al 024.

Si tú o alguien de tu entorno estáis en una crisis emocional grave o con pensamientos de suicidio, no esperes a tener cita: llama al 024, la línea de atención a la conducta suicida (gratuita, 24 horas, todos los días) o al 112 en caso de emergencia.

Pide una valoración gratuita y empieza a recuperar las ganas

Déjanos tus datos y te llamamos en menos de 24 horas laborables para una valoración gratuita de 15 minutos.

  • Valoración gratuita de 15 minutos por teléfono
  • Te llamamos en menos de 24 horas laborables
  • Primera sesión de 45 minutos por 45 €

Lunes a viernes, de 9:00 a 20:00 · Errotaburu Pasealekua 1, Ibaeta (Donostia) y online

Valoración gratuita · 15 minutos

Pide tu valoración gratuita

Te llamamos en menos de 24 horas laborables. Sin compromiso.

Sin compromisoConfidencialPrimera sesión: 45 €
WhatsApp